viernes, 22 de junio de 2012

A veces sueño

Doce fervenza quente
o que sinto no interior;
latexando na miña mente,
sorrís, e todo é mellor.

Caín nos meus recordos,
buscando as túas miradas
ollos estrelados
entende as miñas palabras.

Noites fugaces de
risas e aloumiños,
miras pero non ves
todos os camiños.

viernes, 15 de junio de 2012

LA DANZA

Solo voy a explicar todo lo que llegas a sentir en menos de un día.

Algunos piensan que el baile es una simple actividad extra-escolar, que son simples pasos que cualquiera puede hacer. La realidad del baile es que es una forma de expresar lo que sientes. El baile es un respiro en los peores momentos, es solo concentrarse en crear el movimiento perfecto. Es un arte y nosotros unos artistas.
Tras todos esos ensayos, todas esas abrumadoras y agobiantes horas. Después de equivocarte y hundirte. Después de todo eso y más llega el día de la actuación.
Horas antes... ese cosquilleo que te recorre el cuerpo, el saber que dentro de un rato esas butacas se llenarán de gente.
Lágrimas, preocupaciones, olvidarte de una prenda importante. Asustarte, llorar como si te fuera la vida en ello. Relajarte con el apoyo de tu maestro, de sus soluciones para tus problemas.
Andar, correr, saltar, volar...
Vestirte y prepararte, mentalizarte de que ante todo tienes que disfrutarlo, que sino, es tiempo perdido.
Palabras de última hora, desalentarte un poco... cuando la persona más importante, en ese momento y en todos los anteriores no te dirigió ningún halago. Algo egoísta pero es lo que se te cruza por la cabeza. Tan pronto como se te sube el ánimo, se te baja. Pensar que no vales para esto, que si no te dijo nada es porque no lo haces bien. Agobiarte, ver que a todos en algún momento les dijo lo que pensaba y sentirte mal, inútil.
Olvidarlo todo, dar vueltas, saltar por el escenario, hacer el tonto, antes de que esas grandes cortinas rojas y gruesas descubran todo el trabajo realizado. Ponerse en los sitios, que empiece todo, salir con una sonrisa de oreja a oreja y hacerlo lo mejor posible, escuchar los aplausos de la gente expectante.
Correr a los camerinos, cambiarse de ropa, de maquillaje, de peinado en escaso tiempo, correr escaleras arriba para volver a repetirlo...
Suspirar...
Todo el esfuerzo valió la pena, no te equivocaste en nada y lo mejor de todo... lo sentiste.
Soñar que viviré en el auditorio, que nunca me bajaré de ese escenario. Llegar a casa y sentirme bien. Simplemente maravilloso, cómo describir algo que te hace feliz, rodeada de gente que siguen tus mismos sueños.
Esto es un recuerdo que no se puede comparar con el resto.
Has llorado, has reído. Te has caído pero levantado inconscientemente. Esto no se acaba aquí, aún nos queda un gran camino hasta cumplir nuestras ilusiones. Acostarme en mi cama y revivirlo todo con lágrimas resbalando por mis mejillas.
~Nydia~

viernes, 1 de junio de 2012

Recuérdame

Estaba oscureciendo, ya no llovía pero se sentía una fría brisa. Se empezaban a encender las luces en cada edificio. Unos destellos visto de lejos. La gente salía de sus trabajos para ir a su hogar, la poca gente que trabajaba claro, el resto hacía lo posible por sobrevivir.
Salí corriendo, una sombra me perseguía. Me estaba asustando, seguí corriendo, notaba los latidos del corazón más acelerados que nunca. Como en aquellas películas vi pasar mi vida. Cada recuerdo de mi infancia, esas horribles veces que me mudaba, toda la gente a la que conocí. Vi pasar la gente que me abandonó y a la que abandoné. Todo estaba en mi contra, mi cabeza, mi corazón, el tiempo... No quería seguir recordando, era como si el pasado me lanzara piedras, piedras que cada vez dolían más. Empecé a perderme entre callejones, desesperada, no paré de correr hasta que... me caí, torpe de mí. Intenté levantarme, con todas mis fuerzas.
Era tarde, la sombra del olvido me había alcanzado y ahora estaba atrapada.