Esa que va andando por ahí, iluminada por tropecientos rayos de sol, por lo que se puede comparar con uno. Su calidez es capaz de iluminar hasta la más oscura de las existencias. Páginas recicladas hechas de pétalos de flores. Aroma suave y tranquilo. Recuerdos y más recuerdos. Caminos infinitos, espirales y paz... mucha paz. Dulces sonrisas y montones de carcajadas. Son tantas las sensaciones que me recuerdan a ella.
Poesía, literatura, bibliotecas, arena, viento, sombras, fresias, nubes, fotos, el cielo
Caracolas
Carolina.
jueves, 21 de marzo de 2013
miércoles, 6 de marzo de 2013
Perdóname
Sabes... Los recuerdos me llegan como tormentas, destellos en la oscuridad, atravesando las nubes y electrocutándome, desgarrándome el alma. Pero no puedo hacer nada, porque ya está escrito e impreso y es que... así es el pasado. Solo quiero disculparme, de verdad, pedirte perdón una y otra vez. Porque eso es lo que se le dice a una persona a la que quisiste y sigues queriendo y a la cual le has hecho daño, porque sé que te hice daño -Y a mi también-
Una cosa te puedo asegurar, te puedo jurar que te quise mucho.
Sabes... ponía mi despertador a las 6:59 para hablar contigo, despertarme y darte una sorpresa...Acompañarte en esas mañanas de verano, en el breve tiempo en que podía conversar contigo.
Al principio solo daba vueltas sin rumbo para ver si te encontraba de casualidad. Buscaba tu perfume solo para acordarme de los momentos en los que me besaste. ~Mira a través de mi~ Soñaba miles de veces contigo y me despertaba feliz, te lo juro. Pensaba cada cosa que te iba a decir una hora por miedo a sonar ridícula. Me enamoré de ti... nunca quise que me vieras pequeña e intentaba hablarte como si fuera mayor. Y tú supiste quererme aunque tuvieramos distinta mentalidad. Supiste qué decirme cuando me sentía insignificante, cuando mis complejos e inseguridades me destrozaban por dentro, supiste escuchar todos mis problemas y aconsejarme. Se me caen lágrimas ahora mismo, por el simple hecho de que, como te dije hace mucho, siempre tendrás reservado un cachito en mi corazón... en lo más profundo de mi alma. Siempre me diste la mejor de las sonrisas, las mejores carcajadas, los mejores besos, las mejores miradas, caricias... Pensabas en el presente, nunca dejaste que nada te afectara aunque estoy segura de que en el fondo no estabas tan bien como me decías. Compartiste tantas cosas conmigo, me acompañaste en todas las locuras que quise hacer, me diste siempre el empujón que necesitaba cuando tenía miedo. Nunca te pude sacar de mi cabeza. Hay tantas cosas que te quiero decir... Pero mañana tengo clase jajaja
Te acuerdas en Cambados, en la fiesta del Albariño? Nunca me preocupé tanto por nadie como ese día, me sentí tan mal e inútil, lloré como una tonta. Por eso el día en el que leí "Deberías de cuidarme más querida, te está saliendo competencia" volví a llorar de nuevo, pensé que tú no notabas cuanto te quería, pensé que no era suficiente todo lo que intenté hacer por ti y alterada me dije... qué puedo hacer más? Nada. Y acabé rindiéndome soltando un "Vete por favor, vete de aqui y no te olvides de cerrar mi corazón cuando salgas" Pero esa puerta no está bien cerrada y cuando llegan esas tormentas de las que te hablé, miles de lágrimas ahogan mis mejillas. Perdóname.
Perdóname por favor. Ahora intento caminar hacia un futuro incierto, nunca te podré olvidar, eso tenlo claro... pero supongo que tampoco podré recordarte.
Fuiste la niña de Pablo... no?
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