jueves, 4 de julio de 2013

Si viene la suerte, ponle una silla.

Y me pidió perdón.
Ya está todo solucionado, 
'nada que... perdón por destrozar todo lo que sentías, y pisarlo además por el camino.
Perdón por arruinarte la noche y dejarte llorando encima del tejado porque me apetecía ver un gato.
Ah! Y perdón por... por todas esas cosas que te hice y por las que ahora estás tirada en medio del asfalto deseando ser invisible.
Venga... sí, lo siento por abandonarte entre el fuego que yo propagué. Que propagué por todo lo que más querías, digo. Y siento un poco que ahora cada vez que quieras ser feliz aparezca para decirte que lo hiciste todo mal.'

"Perdón"















Pues no te perdono.

No hay comentarios:

Publicar un comentario